miércoles, 2 de mayo de 2018



Sé lo que esperar. En la oscuridad, la más absoluta de las penumbras, sé que esperar. Es ahí cuando la seguridad me rodea. El miedo no tiene cabida en mi oscuridad porque sé que esperar. No siento angustias ni mi piel se eriza ante el peligro porque sé que esperar cuando la luz no está. Los sonidos no me aterran en la negrura porque sé que esperar. Cierro los ojos y disfruto de la paz que me brinda la noche porque sé que esperar.

(Muerte, sé que te espero)

martes, 1 de mayo de 2018

A-B-C-D-F-G-H


El amor es algo tan estúpido.
Agotador.
Duele tanto que termina gustándote.
Bastardo.
Es capaz de destrozarte.
Cabezota.
Un remolino de sentimientos sin sentido.
Desgarrador.
Jodidamente difícil de entender.
Esquizofrénico.
Espeluznantemente maravilloso.
Fascinante.
Una caída libre hacia el vacío.
Glorioso.
Fe ciega en una persona que no eres tú mismo.
Hermoso.

miércoles, 31 de enero de 2018

Perdóname

A las puertas del sueño te espero, con la esperanza de verte de nuevo. Poder apreciar el brillo en tus ojos. la facilidad con la que sonríes, ver las pequeñas arrugas que se forman en tu frente cuando estás confundido. En el sueño puedo sentir tus caricias de nuevo, pero no es más que eso... un  sueño estúpido.

Con mis mejillas inundadas de saladas lágrimas me despedí de ti, creyendo que era lo mejor para los dos. Quería evitar que ambos nos autodestruyésemos…  pero lo único que conseguí fue darme cuenta de que tu eras mi cura. La más maravillosa de las medicinas. Nos dejé apagándonos poco a poco, creyendo que era lo mejor. Tú merecías lo mejor y no alguien con el alma rota...

Y soñando es el único momento en el arrepentimiento está permitido, el único lugar donde la verdad se hace tan jodidamente clara. Dejo que las fantasías se apoderen de mi mente, viviendo entre ellas.

Que ciega fui ahora estás tan roto como yo lo estoy, te destruí, como un huracán me llevé todo de ti para luego dejarte solo ante la desolación. Lo siento amor fui demasiado cobarde para enfrentarme a mis miedos, ahora pagamos las consecuencias.


Perdóname. No soy suficiente.